SUBVENCIONES EN RÉGIMEN DE CONCURRENCIA COMPETITIVA CON DESTINO A LA RESTAURACIÓN DE PENDONES Y YUGOS DE CAMPANAS
BASES DE LA CONVOCATORIA
AGENTES DE DETERIORO
Importancia cultural
El Pendón Concejil leones es uno de los elementos etnográficos y patrimoniales más originales de la provincia de León, herencia simbólica del Antiguo Reino de León, constituyen un sistema de alto valor patrimonial caracterizado por la interdependencia de valores tangibles e intangibles, que abarca una serie de manifestaciones y rituales religiosos y festivos que se han transmitido sin apenas interrupción como seña de identidad, de generación en generación, hasta nuestros días. Cada pendón es en sí un elemento con significación propia, una especie de tótem, en el que se sienten identificados los miembros de una comunidad.
Está formado por una vara sobre la que se introduce una tela adamascada de varias franjas de colores, cuya característica más llamativa es su forma. La utilización de los pendones como enseñas concejiles, de jurisdicción histórica e identidad de las comunidades locales, constituye una práctica cultural de origen medieval que ha mantenido la continuidad y pervivencia a lo largo del tiempo y que en la sociedad actual se manifiesta en fiestas locales o comarcales, tanto civiles como religiosas. Este hecho cultural se ha mantenido vivo hasta nuestros días gracias a las comunidades y grupos sociales que lo custodian, lo portan y se reúnen y manifiestan en su entorno, con un importante resurgimiento desde finales del pasado siglo y especialmente en las últimas tres décadas, acompañado de un interés colectivo y de una gestión impulsada por diversas asociaciones.
En 2019 la Junta de Castilla y León procede a declararlos bien de interés cultural de carácter inmaterial mediante el Acuerdo 22/2019, de 11 de abril, de La Junta de Castilla y León, por el que se declaran los Pendones Concejiles del Antiguo Reino de León, Identidad y Tradición, bien de interés cultural de carácter inmaterial1, destacando en la declaración que la importancia queda directamente relacionada con su función: “desde un punto de vista patrimonial, no procede su análisis y valoración de forma individual como objeto o elemento material de valor etnográfico, histórico o artístico, dado que la relevancia de este hecho cultural viene dada por el significado que transmiten, su uso y el concepto de comunidad que aglutina este objeto. Es decir, el sentimiento de unidad de una comunidad en la celebración de un acto de participación colectiva”. No obstante, hemos de destacar que consideramos que la conservación material de los elementos históricos existentes, siempre que cumplan su función, tendrá siempre el valor añadido que aportan sistemas constructivos, materiales tradicionales y artesanías desaparecidas (cordelería, telas, flecaduras, borlas).
















