DIAGNÓSTICO

MAZONERÍA

A pesar de los altos índices de humedad a los que han estado sometidos los bienes de la capilla, el retablo se encuentra correctamente asentado no presentando problemas estructurales ni de alabeos. Las patologías que se aprecian son las siguientes:

Ataque de insectos xilófagos. El retablo ha sufrido un ataque de insectos xilófagos, se aprecia en la predela y en la columna derecha.

Combado de los laterales. Si bien, en un primer examen no se aprecia la caída de la base de apoyo de la predela (apoyada únicamente en la zona central) el análisis pormenorizado de las patologías del banco indica que los azulejos se han abombado y desprendido debido a la compresión de la zona de madera que se encuentra sin apoyo.

Pérdidas de soporte. Se encuentra pérdida de soporte lígneo relacionada con los insectos xilófagos en zonas muy puntuales localizadas en sobresalientes de las estrías de las columnas, y en el toro que une el fuste de la columna derecha con el capitel.

La decoración de maroufle [1] localizada en las esquinas del marco del lienzo presenta pérdidas de piedras, provocada por la fragilidad del sistema.

Existen numerosas zonas necrosadas por la acción directa del fuego de velas.

Grietas y fisuras. Presenta fisuras y grietas puntuales, como consecuencia directa de su naturaleza higroscópica, que le hace muy sensible a las variaciones ambientales de su entorno. Se aprecian fendas de secado en el lateral y frontal de la columna derecha y en la parte lateral superior e inferior de la columna izquierda.

Añadidos. Se han localizado algunas puntas de forja colocadas sobre la policromía con posterioridad, y unas pletinas metálicas bajo el entablamento, en la calle central, que tendrían como función ocultar el lienzo en semana Santa. Estas pletinas son originales encontrándose doradas a la sisa y se relacionan con la técnica de ejecución de la reja.

[1] Tesauros del Patrimonio Cultural de España. Diccionario de Técnicas. Maurofle. http://tesauros.mecd.es/tesauros/tecnicas/1040961.html

Levantamientos y pérdidas de las capas de aparejo. Numerosas zonas del retablo presentan problemas de adhesión de su capa pictórica provocada por variaciones en la humedad y temperatura y por movimientos de la madera. La fijación completa de la capa de preparación y policromías se hace imprescindible en cualquier tratamiento de preservación de una estructura policromada. Como característica peculiar se ha de mencionar los desprendimientos sufridos en las esquinas del marco del lienzo central. Realizados con la técnica del maroufle presenta graves pérdidas y falta de adhesión de la mezcla de guijarros que lo componen y que posteriormente fue policromada.

Levantamientos y pérdidas de la policromía.  Como consecuencia de golpes y roces de carácter fortuito sufridos, existen levantamientos y pérdidas en zonas doradas, son muy puntuales y de escasa importancia. A estos hay que sumarles los levantamientos causados por algún que otro clavo de forja.

Suciedad superficial. Todo el conjunto se halla cubierto por una gruesa capa de polvo graso y suciedad compactada (residuos ambientales, telas de araña, etc.). Dicha capa, además de constituir un problema estético, atrae la humedad contribuyendo a la proliferación de insectos y microorganismos.

Ennegrecimiento y restos de cera de velas. La superficie policromada se encuentra muy ennegrecida como consecuencia de la adhesión del hollín procedente de la combustión de las velas (polvo graso). Además, encontramos multitud de restos de cera, en forma de gotas y manchas blanquecinas, repartidas por toda la superficie de la predela y del primer piso. Encontramos también algunas quemaduras.

Redorados. En dorados cercanos a restos necrosados por la acción de las velas se observan zonas redoradas que se integran perfectamente con el original, coincidiendo incluso algunos desgastes, lo que indica que estas adecuaciones han sido realizadas casi de forma coetánea al retablo.

Barnices oxidados.  Se aprecian restos de barnices oxidados que se presentan en forma de cercos de color amarillento. Será necesario determinar su naturaleza.

Manchas de pintura. Los laterales que colindan con la pared presentan numerosas manchas de color blanco procedentes de la pintura empleada para pintar las paredes.

MESA DE ALTAR

El estado en el que se encuentra la mesa de altar se ve determinado por las filtraciones que se han producido en la capilla y por el combado de la parte inferior de la predela que se encuentra sin apoyo. Presenta las siguientes patologías:

Discontinuidad visual en la zona superior de la mesa. Sobre el mortero de la zona superior de la mesa se han aplicado diferentes revestimientos que confiere un aspecto heterogéneo.

Debilitamiento de la base de preparación de los azulejos. Debido a la acción continuada del agua en la capilla, es de suponer que los morteros se encuentren disgregados por la migración de sales.

Oquedades. El sonido que provoca el golpeo con los nudillos en los azulejos evidencia que existen oquedades provocadas por la compresión de la predela.

Desniveles. Determinados azulejos presentan desniveles y escalones en sus uniones.

Caída y pérdida. La pérdida de poder de fijación de los morteros ha provocado la caída de seis azulejos del lateral izquierdo y nueve del lateral derecho. Estos últimos se encuentran perdidos.

Relleno con morteros no originales. Las pérdidas de azulejos del lateral derecho se han rellenado con morteros de yeso aplicados de forma desigual invadiendo incluso el esmalte. Mientras que en el lateral derecho existe solo un hueco relleno. Esto evidencia que las caídas no se han realizado en un mismo momento, sino que es un proceso paulatino.

Recolocación. Los azulejos de la esquina derecha del frontal han sido recolocados de forma burda y no guardan nivel ni aplomo con el resto de la superficie.

Descantillados. Perdida de material y/o esmalte en los bordes por golpes al manipular las piezas.

Lagunas. Faltas de material en el bizcocho y/o esmalte por diferentes causas (factores mecánicos, sales, etc.). Casi todos los alízares presentan la pérdida de lengüetas.

Fisuras y microfisuras. Fisuras y/o grietas de pequeño tamaño en el material cerámico y en los esmaltes.

Craqueladuras. Red de grietas que afectan a la capa de esmalte.

Fracturas. Ruptura completa en porciones de dimensiones variables e irregulares en su forma, grosor y volumen. Existe un azulejo fracturado en el lateral derecho y tres en el frontal central.

Excoriaciones. Los desgaste o deterioro superficial producido por acciones mecánicas externas (roces, arañazos, erosiones, etc.) son apenas imperceptibles

Sales solubles.  No se han visto afectados por la migración de sales.

Suciedad. Sobre los azulejos existen restos de cemento, yesos y distintos tipos de capas de suciedad. En la parte inferior del banco se presenta una costra de suciedad mucho más compacta que en el resto de superficie.

RESTAURACIÓN DE REJA Y RETABLO DE LA CAPILLA GALLO DE ANDRADA. IGLESIA DE EL SALVADOR EN SIMANCAS (VALLADOLID). EXPEDIENTE A2020/000884