DESCRIPCIÓN MATERIAL

La reja de la Capilla de los Gallo está formada por hierro policromado sobre un pretil de piedra. El remate de la crestería se decora con remates de madera en forma de bolas doradas y tres esculturas de bulto redondo policromadas que forman un calvario.

El material más abundante de la reja es hierro dulce, denominación de la aleación de hierro con menos del 0,5 % de contenido de carbono, lo que le confiere características de pureza que permiten el forjado y martilleado al rojo vivo. Proviene de la transformación del mineral de hierro sometido a procesos de reducción de óxidos a altas temperaturas en fraguas (entre 800 -1.200 ºC) y posteriormente forjado en frio y caliente para reducir las escorias. Históricamente este material provenía de las ferrerías que se encargaban de transformar el hierro y conferirles distintos formatos para su transporte y uso, como tochos, barras y lingotes. El proceso de transformación de este formato mediante forja se realiza introduciendo el material en las fraguas calientes y martilleando de forma selectiva el hierro de las ferrerías hasta conseguir la forma deseada. Entre las operaciones y procesos básicos para la transformación se encuentran los de corte y perforado, doblado, plegado y curvado de barras, el retorcido, el estirado y alargado.

En la reja, las uniones entre piezas se realizan bien mediante la soldadura “a la calda” (se realizaba calentando las partes a unir, e insuflando aire hasta alcanzar la temperatura requerida, unos 1.300ºC), y/o mediante remaches. Existen otras muchas operaciones como el afilado, aplanado, ensanchado, entallado, astillado, rajado, ranurado, hendido, acanalado, degüello, acodado, plegado, enrollado, retorcido, anudado… que, combinadas entre sí, permitían obtener una gran variedad de formas.

Módulos repetitivos de los balaustres

Los balaustres de la reja presentan una estructura de balaustre renacentista. En ella existen tres módulos repetitivos. Los balaustres capitales o magistrales son de mayor sección. Se disponen flanqueando la reja y enmarcando la puerta. Están formados por dos mitades unidas en un nudo central. La superior cierra con abultamiento de flor de granado[1] seguida de un nudo con dos anillos. La parte superior se decora a la mitad con un nudo y la parte inferior queda solventada con dos nudos situados en el primer cuarto y en el último. Los otros dos tipos de balaustres difieren entre ellos respecto a la colocación de los nudos. Existe un modelo formado por un nudo central flanqueado de anillos cuyo fuste posee engrosamiento de flor de granado. Su sección superior se decora con botones en el medio y de nuevo a la mitad de los extremos. El otro modelo carece de engrosamiento. En la mitad se dispone un botón, y otros botones de menor tamaño marcan el fuste en el primer y último cuarto.

Los engrosamientos, recalcados o achaflanados de los balaustres podían realizarse de diferente manera. Una de ellas consistía en calentar al rojo la parte a engrosar y presionar y golpear la barra en posición vertical hasta que se producía el engrosamiento que posteriormente era rematado con otros golpes o mediante estampado. También podía realizarse mediante adición mediante soldadura en caliente.

Otros procesos constructivos, existentes en la reja, son el repujado de chapas de hierro recortadas en la crestería. Este proceso consistía en el estirado de láminas por batido mediante martilleo y recalentado sucesivo, colocándolas sobre superficies acolchadas y trabajándolas por el reverso con cincel y martillo hasta obtener la forma deseada. Este repujado va montado sobre pletinas que se pueden observar en el reverso y que están ancladas mediante abrazaderas a otra, colocada en sentido horizontal sobre el último entablamento. Las zonas de metal repujado se sujetan a ellas mediante remaches.

[1] …“Sagredo para denominar a las zonas de ensanchamiento características de estos balaustres, se cita en la documentación de la época más frecuentemente la denominación “orinales” –“con su hechura de orinales para abajo y para arriba”–…MARTIN IBARRACAN, M.E. 2005. Rejería renacentista en Álava. Talleres foráneos en la Llanada. Revista Ondare 24. pp.114

En la zona de los entablamentos el procedimiento utilizado es el del embutido, que tiene la misma finalidad de deformación plástica, pero el martilleo sería realizado por el anverso de la lámina metálica, que iría adaptándose al relieve del modelo o matriz subyacente (realizado sobre algún material duro, en este caso madera).

Existen también labores decorativas realizadas en frio, como el recortado y calado de chapas para componer las rosetas de los entablamentos. En la crestería existen numerosos motivos vegetales, más o menos estilizados, como roleos, hojas, frutas y rosetas o flores planas con varios pétalos, compuestas de varias chapas cinceladas sobrepuestas, de cuyo dentro a veces surge un pistilo helicoidal.

En cuanto a las técnicas de ensamblaje utilizadas hay que mencionar que además de la soldadura se utilizaban otras técnicas para unir en puntos concretos piezas que se habían formado por separado. Así los ensamblajes de los balaustres se realizaban insertando las espigas en dinteles y soleras, reforzadas en este caso con pletinas, que el caso de la existente en la crestería se afianza aún más con lengüetas y pasadores. La crestería posee también remaches y roblones que son pequeñas piezas que se introducen en caliente en los orificios de las piezas a unir y martilleándolo en caliente se consigue una segunda cabeza.

Sobre este soporte de hierro se realiza el policromado que está formado por pintura al aceite con zonas doradas a la sisa sobre una base formada de tierras, yeso, carbonato de calcio y magnesio, minio aglutinado con aceite de lino. Se encuentra policromada en su totalidad en anverso y reverso. Por lo general, las obras de rejería eran policromadas una vez estuvieran montadas por pintores y policromadores. Como singularidad de esta reja se ha de mencionar que los barrotes poseen un tono más claro en la zona del interior de la capilla que corresponde con la policromía de la reja del mechinal.

El pretil está formado por piedra caliza labrada y es anterior a la solería de barro de la nave central. Está formado por tres piezas en el lateral izquierdo y cuatro piezas en el lateral derecho. Las piezas frontales del lateral derecho forman una superficie de 0,54 cm (alto) x 1,52 cm (ancho) x 0,28 cm (fondo). La pieza lateral derecha que forma la L sobresaliente del pretil tiene 0,51 cm de ancho por lo que el basamento sobresale de la embocadura un total de 79 cm. El lateral derecho es 5 mm mayor que el derecho. La parte superior del pretil, donde ancla la reja, posee un rebaje en el que se ha introducido una pletina de hierro que arma y da estabilidad a los barrotes.

RESTAURACIÓN DE REJA Y RETABLO DE LA CAPILLA GALLO DE ANDRADA. IGLESIA DE EL SALVADOR EN SIMANCAS (VALLADOLID). EXPEDIENTE A2020/000884