Estandarte de Nuestra Señora de los Dolores de la “Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos”
CONVOCATORIA PARA LA CONCESIÓN DE SUBVENCIONES EN RÉGIMEN DE CONCURRENCIA COMPETITIVA CON DESTINO A LA RESTAURACIÓN DE PENDONES Y YUGOS DE CAMPANAS 2024. Instituto Leonés de Cultura
DESCRIPCIÓN: Estandarte formado por una pieza curva que ancla a un vástago de madera conforma de cruz.
La pieza se encuentra bordada en anverso y reverso con hilo de plata lacado. En el reverso se inscribe “NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES” alrededor de un sobrepuesto que forma una cruz trinitaria calzada rematada por una corona. En el anverso se inscribe un lienzo con la imagen del Santo Cristo dela Sangre alrededor del cual se bordan las palabras “REAL HERMANDAD DE LA SANGRE DEL CRISTO DE BURGOS”. Los bordes de la tela se decoran con flecos dorados formada con cordelería realizada con el mismo tipo de hilo de plata lacado.
El sistema de anclaje del tejido se realiza traspasando el vástago de madera en un doblez que se crea con un dobladillo en la parte superior. Para evitar el movimiento del vástago transversal se coloca un cordel que sujeta sus extremos al travesaño vertical. Esta sujeción queda rematada con dos borlas realizadas con el mismo material.
Los remates de los bordones de madera se encuentran policromados mediante pan de oro. En uno de los laterales cuelga una banda con una inscripción pintada que queda anudada a la madera superior.
MATERIAL: Lienzo de madera, borlas metálicas con cordón, flecos metálicos perimetrales, banda lazada de muaré pintado, cruz trinitaria de metal, vástago de madera con remates dorados, mástil de madera.
El cuerpo textil del pendón está formado por raso de algodón, tafetán de algodón y lana, bordado tendido con hilos metálicos, matizado de seda.
DATACIÓN CRONOLÓGICA: mediados del siglo XX
MEDIDAS DEL CUERPO TEXTIL (cm): 68,5 cm x 54 cm (incluyendo los flecos); borlas de 24 cm
INMUEBLE: Iglesia parroquial de San Gil
POBLACIÓN: Burgos
ESTADO DE CONSERVACIÓN:
Buen estado estético, problemas estructurales y pérdidas de material puntuales. Las patologías son las siguientes:
– Dobleces, deformaciones y abolsamientos: una de las alteraciones más comunes en piezas bordadas y decoradas con múltiples elementos constitutivos y costura en forma de carpeta. Además, la presencia del cordel a modo de sujeción, en especial en la parte inferior trasera, genera tensiones y deformaciones.
– Oscurecimiento de los elementos metálicos: En especial se puede observar en las borlas y los flecos. La oxidación de la plata y/o aleaciones de la misma que compone los hilos metálicos con baño de oro es una de las alteraciones más comunes de esta tipología material. La pérdida del baño dorado y el ennegrecimiento de éstos es irreversible al tratarse de una degradación natural de los materiales constitutivos.
– Pérdida de material: Se observa sobre todo en los elementos metálicos, como las perlas de la corona o los remates centrales en canutillos y lentejuelas de las borlas. Esta pérdida se debe a la fricción y función del propio bien, dejando a la vista el cartón base, los hilos de seda o un vacío puntual.
– Disgregación de cordones e hilos metálicos y descosidos: en el caso del cordón metálico que sostiene al cuerpo principal al vástago, se puede observar la disgregación de los hilos metálicos que en origen se encontraban torsionados sobre el alma de hilo. Se focaliza en las zonas más próximas a las borlas, que sostienen la mayor cantidad de peso más inmediato, y en lugares puntuales donde se ha anudado el cordón. Se puede apreciar esta alteración en los cordones de amarre de la banda lazada.
– Pérdidas de policromía: En el caso específico del vástago de madera, los remates de madera están dorados con pan de oro. Se observa que en las zonas más sobresalientes se han producido pérdidas del dorado e incluso de la base, dejando ver el estuco.
TRATAMIENTO:
– Apertura de la pieza. La elaboración técnica del pendón se llevó a cabo en forma de “sándwich”, es decir, dos tejidos idénticos unidos por una costura central. Para poder llevar a cabo los procesos necesarios, así como el estudio de los materiales, se decidió abrir la costura para poder manipular como una única unidad la pieza. Para llevar a cabo esto, sólo de descosió el fleco en la parte inferior, donde la curvatura era más marcada. El resto de la costura, realizada a máquina, se eliminó hasta la altura del vástago, permitiendo abrir la pieza en su totalidad. El resto de elementos constitutivos como el vástago, el cordón con borlas y la cinta lazada, se desmontaron y se trataron como piezas independientes.
– Limpieza mecánica mediante aspirado. En este primer tratamiento, se han eliminado todos los depósitos superficiales que estaban presentes en la superficie tanto del tejido principal como en el interior del mismo; que debilitan a las fibras y alteran sus características físico – químicas. La limpieza mecánica se ha realizado mediante aspirado controlado sin necesidad de interponer un tul barrera ya que no existía riesgo de absorción de elementos constitutivos.
– Elementos química de elementos metálicos. Este es uno de los procesos más delicados a los que se ha sometido al pendoncillo: previamente a la realización de la limpieza de los bordados y elementos metálicos, se llevó a cabo una prueba de migración de tintes, obteniendo como resultado la migración de los tintes burdeos en alcohol. Es por ello, que, con mucha cautela, se realizaron pruebas de limpieza dando el mejor resultado la mezcla 75% H2O + 25% Alcohol Etílico, por su menor concentración de alcohol y su profunda limpieza. Este proceso se ha llevado a cabo, sobre todo, para devolver el mayor brillo posible a los hilos metálicos, teniendo siempre presente que el oscurecimiento de los metales es un proceso inevitable e irreversible por su naturaleza y no será posible recuperar la tonalidad dorada de los mismos.
– Limpieza del remate del vástago. La presencia de purpurina en los remates del vástago y la intención de dorarlos posteriormente, llevaron a tomar la decisión de, en primer lugar, limpiarlos.
. Intervenciones estructurales en el vástago. Los soporte que se encuentren en contacto con textiles deben de aislarse con materiales barrera debido a la gran cantidad de ácidos y peróxidos que pueden ser perjudiciales para la integridad de las fibras textiles a largo plazo. En el caso que nos ocupa, el vástago que se encontraba en madera vista, se ha aislado con el film de polietileno aluminizado Marvelseal 360, con la aplicación de calor mediante espátula térmica. Se ha procurado, en cualquier caso, evitar que sea visible por los extremos del vástago.
– Sustitución del sistema de anclaje. A modo de amarre al vástago, en el reverso del pendón, se encuentra un hilo cosido en el tejido principal que previene a la pieza de movimientos que puedan suponer un riesgo. Sin embargo, la costura puntualizada en el extremo inferior, ha generado tensiones y abolsamientos. Por ello, se ha decidido eliminar y ser sustituido por una cinta con velcros hecha a mano, que se adhiere al tejido principal con una costura doble en forma cuadrada que reparte las tensiones. Un segundo cordón se encontraba en la parte superior del envés de la pieza, en la zona del vástago. Debido a que el propio pendón se encuentra anclado al vástago mediante un sistema de anclaje de tuerca – tornillo, se ha decidido eliminar dicho cordón ya que sólo provocaba tensiones en el tejido.
– Refuerzo de hilos rotos y descosidos. En casos puntualizados, como en algunas zonas del cordón de hilos metálicos de las borlas y en el cordón de amarre del lazo, se estaba produciendo una descohesión de los hilos constitutivos, probablemente debido a la erosión del paso del tiempo y su carácter funcional. Para evitar su degradación, se decidió reforzar las zonas afectadas con hilo de poliéster y festón, matizando la falta de material y recubriendo los hilos sueltos.
– Matizado de las pérdidas de los elementos metálicos de las borlas y reposición de material
En primera instancia, se ha valoró emplear crepelina de seda teñida para reintegrar las faltas de canutillos y lentejuelas. Sin embargo, el carácter debilitado de los cartones base imposibilitaron la realización de costuras. En su lugar, se han empleado hilos de algodón de tinción estable y Aquazol 500 para pegarlos al cartón. De esta forma, el cartón recupera su cuerpo y se refuerza, y los hilos crean un armazón sobre éstos que permite su correcto matizado y protección. Para aportar el tono metalizado, se ha aplicado una mezcla de tierra natural y oro perla y barniz de retoque. Debido a la falta de materiales de bordado que componían a la pieza en origen, en este caso, dos perlas que remataban la corona del reverso y por petición de los clientes, se optó por reponer ambas piezas. Se emplearon perlas Gütterman nacaradas de 4 mm y se cosieron al tejido principal con aguja perlera e hilo de seda. Las costura se han realizado en sentido vertical en vez de horizontal como criterio de discernibilidad.
– Reintegración de los remates del vástago y la cruz
Para la reintegración de los remates de madera dorados del vástago, se ha realizado el proceso completo de reintegración de oro:
En primer lugar, se han estucado los faltantes y se ha barnizado la pieza con Dammar 3.
En segundo lugar, se ha aplicado bol en las zonas de pérdidas y las zonas estu-cadas.
Por último, se ha aplicado oro perla con esponja y se han barnizado las piezas con Dammar 1.
En todo momento se ha respetado el oro original que prevalecía en la superficie de ambas piezas, evitando cubrirlo, en cualquier caso.
En el caso de la cruz trinitaria, se valoró en primera instancia dorar la base que la sustenta por petición de los clientes. Al encontrar problemas a la hora de pintar sobre la superficie, se ha decapado la pintura que tenía. Al desaparecer, se ha descubierto el carácter dorado y metalizado de la misma, y se ha optado por pulirla para conseguir su brillo y mantener su carácter metálico y original, integrándose así con el conjunto.
Para mantener el brillo, se ha aplicado Laca Zapón, protegiendo así la superficie en el tiempo de oscurecimiento o virajes de color.
-Corrección de deformaciones y cierre. Una vez totalmente finalizada la intervención de todos los elementos, se ha procedido al cierre del pendón: para ello, se ha corregido el dobladillo original con pesos y se ha realizado una costura con hilo de poliéster doble con punto invisible. Una vez completa-mente cerrado y habiendo corregido las deformaciones, se han cosido los flecos con hilo de poliéster y punto de sobrehilado en su posición original. Se ha cuidado el no modificar las dimensiones generales de la pieza, respetando su forma y aprovechando siempre que ha sido posible, las perforaciones originales.
EQUIPO DE TRABAJO: Carmen Trujillo Teruel. Especialista en conservación-restauración de bienes culturales textiles.
PROMOTOR: Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Ntra. Sra. de los Dolores




















