AGENTES DE DETERIORO

A nivel de soporte, el principal agente de deterioro del retablo estaba relacionado con el sistema constructivo con el que fue diseñado. Los sistemas estructurales de su fábrica lo sitúan entre el renacimiento y el barroco, época de transición entre los soportes portantes góticos y los soportes auto-portantes del barroco basados en volúmenes compactos cajeados y ajustados con cuñas. En el caso que nos ocupa, los elementos portantes de la mazonería presentan unos cajeados escasos y se utilizan puntas para la sujeción de tablas o elementos decorativos de los remates, por lo que las estructuras presentan tendencia al movimiento, y cuando lo hacen empujan a las piezas adyacentes provocando la inestabilidad general del conjunto. En este caso, estos problemas se ven acrecentados por el desplazamiento y hundimiento de los sillares de la zona izquierda del bancal de piedra.

A nivel de policromía, en las zonas más altas del retablo se podían apreciar multitud de desprendimientos y pérdidas de los estratos de aparejo, dorado y/o policromía, como consecuencia de cambios bruscos de humedad y temperatura provocados por diversos aspectos del entorno. La multitud de renovaciones que se han efectuado en la cubierta unido a factores que alteran el entorno micro climático de la fábrica como la entrada de luz y calor a través del ventanal situado a su derecha (orientada al sur), así como de la que debió entrar a través del espacio del muro localizado justo en frente del retablo, cubierto en la actualidad con un cerramiento de madera. En este apartado es preciso mencionar que el encuentro entre la cabecera renacentista y la nave de la primitiva iglesia es una zona conflictiva en la que tradicionalmente se producen filtraciones de agua, que en la actualidad continúan activas.

Por último, señalar los daños antrópicos sufridos en el retablo como consecuencia directa de las actuaciones realizadas por personal no cualificado, que en la mayoría de los casos no hacen otra cosa que agravar aún más el mal estado de conservación en el que se encuentran este tipo de obras.

ESTADO DE CONSERVACIÓN DEL RETABLO

Sotobanco de piedra

Problemas estructurales:

El sotobanco se encontraba desplazado con respecto a su ubicación original debido, con toda probabilidad, a movimientos sufridos por el terreno sobre el que se apoya. En el lateral izquierdo se podía apreciar como éste se había desplazado hacia la izquierda y hacia abajo, poniendo en peligro la estabilidad de la columna y de la talla que reposan en dicho extremo, por lo que se habían introducido cuñas de madera para anular el movimiento de dichas piezas e impedir su caída. En el lateral derecho se había desplazado ligeramente hacia abajo provocando, al igual que en el otro lateral, que la base de la predela no apoye correctamente en ambos extremos.

Descamación de la piedra:

El soporte pétreo de algunas zonas bajas, especialmente en el extremo derecho, se encontraba descohesionado, en forma de escamas, como consecuencia de la filtración de humedad procedente del suelo, junto a los movimientos estructurales de asentamiento del terreno.

La materia con la que se ha ejecutado el bancal también ha sido causante de su deterioro. Por una parte, la piedra del bancal está formada por una caliza heterogénea que presenta microestructura con presencia de grumos de peloides y rasgos de bioturbación de raíces, lo que genera una porosidad en canal con morfologías variadas que van desde circular a muy irregulares, al interconectarse varios poros que pueden alcanzar hasta 3mm[1]. Sobre este soporte pétreo se ha aplicado un revestimiento de yeso para unificar la textura porosa e irregular de la piedra, que incluso podría deberse a un repolicromado. Esta aplicación y la presencia de humedad ha formado la cristalización de sulfatos en los poros interiores de la piedra y el escamado del soporte. En la cara interior de las escamas analizadas se detecta la presencia de yeso de neoformación que es el causante de la descamación del soporte.

[1] FORT GONZÁLEZ, R. Informe de caracterización petrológica del bancal del retablo de Sinovas. 2020.

Pérdida de morteros:

En algunas de las uniones de los bloques de piedra se han perdido fragmentos de mortero, dejando huecos por los que penetra la suciedad y los insectos

Suciedad superficial:

Los relieves y los recovecos presentaban acumulaciones de suciedad superficial, y restos de diferentes capas.

La cornisa superior y la superficie horizontal sobre la que apoya el retablo presentaban multitud de restos de cera de velas muy ennegrecidos y suciedad grasa.

Mazonería, relieves y esculturas

Problemas estructurales y deformaciones:

La estructura presentaba desalineaciones y deformaciones en sus líneas verticales y horizontales, debido al fallo de anclajes en dichas zonas. El retablo presentaba una ligera caída hacia atrás de la sección de entablamento correspondiente a la calle izquierda del 2º cuerpo, que había provocado un ligero efecto zig-zag en la alineación vertical de columnas y traspilastras, de modo que visualmente presentaba una caída hacia atrás del 2º cuerpo y una falsa caída hacia delante del 3º cuerpo.

La hornacina que acoge a San Nicolás se había desplazado ligeramente hacia atrás como consecuencia de la fragmentación en dos partes de la jamba derecha y del suelo sobre el que reposa la talla.

Tanto la hornacina del ático como sus columnas y traspilastras se encontraban desplazadas lateralmente hacia el lado dcho, sobre todo la columna y la traspilastra de dicho lateral, al tiempo que el panel que le sirve de fondo al Calvario se encontraba ligeramente caído hacia atrás. Dichos desplazamientos habían provocado que la cruz del Cristo se venciera también hacia el mismo lado, desvirtuando la simetría de la visión del retablo.

La decoración de la calle del Evangelio del ático se había vencido hacia atrás, provocando el cabeceo de las piezas y de los ángeles situados sobre la misma, los cuales se encontraban atirantados con cuerdas y alambres al muro para evitar su caída.

El relieve derecho del 1º cuerpo estaba ligeramente alabeado y no ajustaba con respecto a las traspilastras y entablamentos, dejando un espacio en la esquina superior izquierda.

El sagrario presentaba múltiples desajustes entre piezas, así como la fractura de la puerta.

Las grandes columnas situadas en los laterales del retablo debieron sufrir movimientos como consecuencia del desplazamiento hacia la izquierda y vencimiento hacia abajo del sotobanco de piedra, especialmente patente en el lateral izquierdo como se evidencia en la fisura del banco. De hecho, las esculturas se encontraban ligeramente vencidas hacia el retablo.

Separación de piezas:

Algunas de las tallas presentaban separaciones entre las piezas que conforman el embón. Esta patología era apreciable en la talla de San Juan (lateral dcho del Calvario) o en las tallas situadas sobre las grandes columnas de los extremos del retablo. Del mismo modo, observamos separación entre algunas de las piezas de la mazonería, como algunas presentes en los fondos de las hornacinas de la calle central y en los relieves (1º piso y calles laterales del ático).

Ataque de insectos xilófagos:

El retablo había sufrido un ataque de insectos xilófagos, llevándose a cabo su desinsección por la empresa especializada Tecma en el año 2015.

Pérdidas de soporte:

Se encontraron multitud de pérdidas de soporte debidas a diferentes patologías; por los xilófagos (predela y 1º piso), por la expulsión de nudos (base de columna a la dcha de la Virgen y lateral derecho del techo del sagrario), por golpes, roces y manipulaciones inadecuadas (pérdidas en las cornisas de los entablamentos del retablo y del sagrario, en los anillos de las columnas, en el pié izquierdo del San Juan), debidas al envejecimiento de las colas orgánicas empleadas en sus ensambles (brazo izqdo de ángel situado en la 1ª calle del ático, los dedos de manos y pies del Cristo, los dedos de la mano derecha del Padre eterno, parte del pie izquierdo de Jeremías, etc.), por los movimientos estructurales sufridos por el retablo (molduras laterales de la hornacina que cobija a San Nicolás), etc.

Grietas y fisuras:

El soporte presentaba fisuras y grietas puntuales, como consecuencia directa de su naturaleza higroscópica, que le hace muy sensible a las variaciones ambientales de su entorno. Éstas se podían apreciar en: panel de fondo de la hornacina de la Virgen, en la jamba derecha de la hornacina de S. Nicolás, en el panel de fondo del Calvario, ángel situado en la calle izqda del ático, ángel con escudo del extremo derecho del ático, rostro del Padre Eterno del ático, tercio inferior de la columna exterior derecha, etc.

Otras grietas y fisuras se debían a las tensiones originadas y pesos soportados inadecuadamente debido a los problemas estructurales anteriormente citados, como es el caso de la grietas situadas en las bases de las dos grandes columnas exteriores, calzadas con cuñas de madera para solventar los problemas de nivelado como consecuencia de los movimientos sufridos por el terreno y el sotabanco de piedra.

Quemaduras:

En la zona superior de la segunda columna del primer piso, así como en el pie de la talla de la Virgen, se localizaron quemaduras que habían afectado al soporte lígneo de dichas zonas, carbonizándolas, de modo que se habían perdido parte de su volumen y los bordes presentaba necrosis por la cercanía del calor. El origen de ambas quemaduras debió estar en la colocación de velas alrededor de las esculturas y del sagrario.

Añadidos:

Se encontraron multitud de clavos de forja, especialmente en el entablamento del 2º piso (bajo la Virgen) y sobre la cabeza del Padre Eterno. Dichos clavos pudieron haber sido colocados para reforzar la unión de piezas, o bien, para colgar telones en Semana Santa, práctica muy común en la antigüedad. Además, se localizaron numerosos clavos modernos y aisladores procedentes de antiguos sistemas de iluminación en las cornisas de los entablamentos y varios clavos modernos en la mano del santo localizado en la columna exterior izqda. Estos, con el paso del tiempo, se oxidan produciéndose una hinchazón que repercute directamente en el soporte, causando grietas y fisuras.

También se encontraron varios alambres sujetando piezas, como el que atirantaba la pilastra situada a la derecha de la pintura de San Nicolás Evangelizador al entablamento, o el que amarraba uno de los ángeles del ático al muro, mencionado con anterioridad.

Por otro lado, se encontraron restos de silicona marrón uniendo piezas fragmentadas en los brazos del profeta localizado sobre la gran columna de lateral del Evangelio y en uno de los ángeles situados en el lateral izquierdo del ático (en el cuerpo y en el brazo).

La talla de San Nicolás presentaba un báculo sujeto con una cinta a la mano cuyo varal, de color rojo, no era original.

Por último, mencionar una pieza de madera de color rojo que se encontraba sujeta a la mazonería, en el lateral izquierdo de la hornacina de la Virgen desconociéndose su función, así como dos piezas decorativas de origen posterior que habían sido colocadas en el techo del sagrario, a sendos lados de la cruz.

Dorado, policromía y capa pictórica

Levantamientos y pérdidas de las capas de aparejo:

El envejecimiento de los aglutinantes (cola orgánica),junto a los movimientos sufridos por el soporte como consecuencia de los cambios de las condiciones climáticas, y a los golpes y roces de carácter fortuito sufridos por las piezas, han dado lugar a levantamientosy pérdidas en dichos estratos, dejando a la vista el soporte lígneo. Dicha patología se hace muy patenten en las tallas, relieves del ático y pinturas sobre tabla;

Levantamientos y pérdidas de la policromía:

El envejecimiento de los aglutinantes (aceite de linaza) hacen que las capas de policromía polimericen, aumentando su dureza y perdiendo elasticidad, de modo que, no siendo capaces de soportar las contracciones y dilataciones que sufre el soporte ante las fluctuaciones de las condiciones climáticas, o cómo consecuencia de golpes y roces de carácter fortuito sufridos por las piezas, dan lugar a levantamientos y pérdidas en dichos estratos, especialmente en la zona del ático y en las pinturas sobre tabla. A estos hay que sumarles los levantamientos causados por los clavos de forja que sujetan los travesaños de refuerzo en los paneles pintado

Craquelados:

las policromías de las tallas presentan importantes craquelados de edad, debidos al envejecimiento de los materiales constitutivos. Es posible,que dicho envejecimiento se halla visto acelerado por una ventana que permitía la luz directa del sol sobre la obra;

Suciedad superficial:

Todo el conjunto se halla cubierto por una gruesa capa de polvo graso y suciedad compactada (residuos ambientales, telas de araña, etc.). Dicha capa, además de constituir un problema estético, atrae la humedad contribuyendo a la proliferación de insectos y microorganismos;

Ennegrecimiento y restos de cera de velas:

La superficie policromada se encuentra muy ennegrecida como consecuencia de la adhesión del hollín procedente de la combustión de las velas (polvo graso), como podemos apreciar notoriamente en las carnaciones de las tallas. Además, encontramos multitud de restos de cera, en forma de gotas y manchas blanquecinas, repartidas por toda la superficie de la predela y del primer piso. Encontramos también algunas quemaduras, como una en el pié de la talla de la Virgen;

Barnices oxidados:

Apreciamos restos de barnices oxidados en las policromías de los relieves, lastallas y de la mazonería. En concreto, algunas de las tallas, cómo la Virgen con niño o San Nicolás, presentan manchas en forma de cercos de color amarillento, posiblemente goma laca;

Intervenciones posteriores:

El retablo presenta numerosas manchas de color blanco procedentes de la pintura empleada para simular sillería en las paredes. Además, las pinturas sobre tabla presentan numerosos repintes que tratan de ocultar las pérdidas de los estratos originales subyacentes y que, en ocasiones, cubren parte del original

RESTAURACIÓN ARMADURAS POLICROMADAS, YESERÍAS Y RETABLO MAYOR. IGLESIA SAN NICOLÁS. SINOVASARANDA DE DUERO. BURGOS. EXPEDIENTE A2019/006488.

 
 

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