Relojes solares del Faro de Bellavista (Cabo Mayor)
DESCRIPCIÓN
El monumento gnomónico y banco-mirador de Cabo Mayor fue concebido en la década de 1920, un período de notable esplendor turístico en Santander. En aquellos años, el entorno agreste de Cabo Mayor —marcado por sus acantilados, las praderías del ya en desuso Hipódromo de Bellavista y sus directas líneas visuales hacia el Palacio de La Magdalena— se consolidó como uno de los principales atractivos para visitantes y miembros de la familia real. Con el objetivo de embellecer el lugar y acondicionar el antiguo acceso al hipódromo, la Autoridad Portuaria promovió la creación de este espacio de descanso y contemplación, sobreelevando el terreno mediante un aterrazamiento y un banco adosado a un muro de mampostería. Lejos de ser una obra enteramente contemporánea a su construcción, el conjunto
destaca por su carácter reutilizado y simbólico. Su pieza central y más antigua es el reloj de sol esférico, un elemento documentado desde 1838 en el pretil de la cubierta inferior del Faro de Cabo Mayor. Con las reformas de electrificación del faro en los años 20, dicho pretil fue demolido para evitar filtraciones de agua hacia las nuevas salas de máquinas, lo que motivó el traslado del histórico reloj y su peana original al nuevo monumento entre 1927 y 1929. Para flanquearlo y dotar de simetría al conjunto, una misma mano labró en piedra caliza un reloj solar horizontal central y un cubo pétreo decorativo en el extremo opuesto (hoy desaparecido).
El monumento fue imbuido de una profunda carga filosófica mediante tres inscripciones latinas en letra capital destinadas a hacer reflexionar al visitante sobre la fugacidad del tiempo, cuyo sentido exacto ya generaba debate en la prensa local desde 1931:
– SINE SOLE SILEO («Sin el sol callo»): Grabada en la peana del reloj esférico original de 1838, hace una referencia directa e ingeniosa a la propia naturaleza del instrumento gnomónico, el cual permanece mudo e inútil en ausencia de
luz solar.
– ULTIMA FORSAN («Tal vez la última»): Inscrita en la base del reloj horizontal central, responde a una máxima tradicional de la heráldica y los relojes de las antiguas catedrales europeas, advirtiendo de forma trascendental al espectador que la hora que está mirando podría ser la última de su vida.
– TULIT ALTER HONORES («Para otros los honores» o «Llevose otro los honores»): Ubicada en el cubo del extremo sureste, es una célebre cita atribuida a Virgilio en protesta contra el poetastro Batilo, quien se apropió de sus versos ante el emperador Augusto. Históricamente ha sido la sentencia más críptica del conjunto al no poseer un encaje evidente con la temática del tiempo, interpretándose de forma popular como un lamento por aquellos creadores o trabajadores que quedan en la sombra.
Este misticismo alimentó la curiosidad popular, llegando a originar diversas interpretaciones, como la atribución de marcas masónicas a las acanaladuras de uno de sus escalones, las cuales corresponden en realidad a un sistema de evacuación de aguas de un sillar reutilizado.
A partir de la década de 1950, el monumento inició un proceso de transformación y paulatino deterioro. Diversas obras de mantenimiento alteraron la fisonomía original de los años 30 al suprimir el respaldo alto y los reposabrazos del banco, así como el remate del muro. Paralelamente, la intensa erosión meteorológica y biológica del litoral comenzó a borrar las líneas horarias del reloj esférico, mientras que el gnomon del reloj central sufrió constantes expolios (el último tras una reposición en acero inoxidable en 2017). La última intervención significativa documentada data de 1995, cuando las obras de rehabilitación del faro propiciaron la limpieza del entorno y el repintado de las inscripciones, configurando el estado en el que el complejo gnomónico ha llegado hasta nuestros días.
MEDIDAS (m)
Muro de mampostería de 8,5 metros de longitud y 1,70 metros de altura
máxima.
Primera base (izq.): base de 41x41x9 cm; cubo pétreo de 32×40 cm.
Cubo central: 45×45 cm.
Segunda base cuadrangular (drcha.): base 41x41x11 cm; cuerpo de 37×32 cm;
coronación de 42x42x14,6 cm; esfera de 38 cm de diámetro.
Banco: 460×50 cm aproximadamente.
Escalones: 120×26 cm y 240×60 cm.
LOCALIZACIÓN: Cabo Mayor
PROVINCIA: Santander
AGENTES DE DETERIORO
En los pedestales y cubremuros se conservan restos de antiguos encalados y pintura blanca, así como reparaciones realizadas con morteros de cemento y hormigón. La degradación del conjunto responde principalmente a la acción de los agentes atmosféricos y a la incompatibilidad de estos materiales de reposición, cuya elevada rigidez ha provocado el desplazamiento del sector izquierdo del muro.
Patologías identificadas en el soporte
El soporte presenta grietas y fisuras localizadas en los morteros de reposición, procesos de disgregación en los elementos pétreos y pérdida de morteros de rejuntado, favoreciendo la aparición de oquedades y nuevas fracturas. Asimismo, diversos elementos del conjunto (murete, banco, escalones y aterrazamiento) muestran fracturas y desplazamientos respecto a su posición original.
Se constata igualmente un importante proceso de biodeterioro, caracterizado por la presencia de líquenes, musgos y vegetación vascular. El desarrollo de estos organismos favorece la retención de humedad y compromete la cohesión del soporte mediante el crecimiento de raíces en juntas y grietas.
Alteraciones del revestimiento externo
El revestimiento pictórico presenta una pérdida generalizada por erosión y desgaste, dejando amplias zonas del soporte expuestas a la intemperie. En los pedestales se observa además la desaparición parcial de la policromía de las inscripciones, especialmente en la última, donde el deterioro del mortero dificulta su correcta lectura. Finalmente, el conjunto presenta acumulaciones de suciedad y depósitos superficiales que alteran su percepción estética y favorecen la persistencia de humedad.
ESTADO DE CONSERVACIÓN
Los procesos de deterioro del conjunto se deben principalmente a la exposición continuada a los agentes atmosféricos, mientras que, en menor medida, responden a intervenciones históricas de reparación mediante morteros de cemento y hormigón incompatibles con los materiales originales. Aunque no se detectan patologías que comprometan la estabilidad global del bien, sí se identifican daños localizados de entidad, como grietas, fisuras, el desplazamiento del sector izquierdo del muro y la alteración de elementos periféricos, asociados al envejecimiento y pérdida de cohesión de los morteros de reposición.
La incompatibilidad físico-mecánica de los morteros cementicios ha generado tensiones internas que favorecen la aparición de fracturas y el desplazamiento del soporte. A su vez, las grietas y oquedades resultantes han facilitado la colonización por líquenes, musgos y vegetación vascular, cuyo desarrollo incrementa la retención de humedad y acelera la disgregación de los materiales pétreos y de los morteros.
En conjunto, la acción combinada de la lluvia, el viento, la radiación solar, las oscilaciones térmicas y los contaminantes atmosféricos ha favorecido procesos de meteorización, erosión, pérdida de morteros de rejuntado, degradación del revestimiento pictórico, alteración de las inscripciones, acumulación de depósitos superficiales y un avanzado desarrollo del biodeterioro.
TRATAMIENTO
- Limpieza y control biológico
- Eliminación de parches incompatibles
- Relleno de las cabeceras del muro con morteros compatibles
- Rejuntado de las lagunas del banco adosado
- Reintegración volumétrica de las molduras del muro
- Consolidación de los elementos descohesionados
- Aplicación de biocida
- Cosido de los escalones
- Anastilosis y/o reintegración de elementos faltantes
- Aplicación de punto cal y entonado
- Restitución cromática
PROMOTOR: Ayuntamiento de Santander, Plan de Sostenibilidad Turística de Santander Norte Litoral-Costa Quebrada.

















