Estado inicial
Estado final
Zonas repolicromadas en el siglo XVIII
Comparativas del estado inicial-final de las tallas
Comparativa estado inicial-final del retablo
Retablo mayor de Santiago. Iglesia Parroquial de Santiago de Alcazarén (Valladolid)
DESCRIPCIÓN HISTORICO-ARTÍSTICA:
El retablo mayor de Santiago de la iglesia parroquial de Santiago de Alcazarén (Valladolid) es una evolución histórica que agrupa diferentes estéticas añadidas a lo largo de los siglos, para formar en la actualidad un programa decorativo realizado a finales del siglo XVIII, en el que se incluyen y adecúan los siguientes elementos preexistentes, que describimos de mayor a menor antigüedad para poder entender su secuencia evolutiva:
– En el primer tercio del siglo XVII, se diseña, ensambla, entalla y policroma un retablo de arquitectura barroca clasicista. Su traza está heredera de la estética de retablos casilleros renacentistas, pero se ornamenta con tallas y en la predela bajo relieves. Se caracteriza por poseer una estructura arquitectónica muy clara y ordenada, con un ático muy estilizado heredero de formas romanistas. En su realización se encontraba ajustado al testero del semicírculo absidial tanto en altura como en anchura. Su sistema de montaje, para salvar el desnivel del ábside se basaba en el uso de una estructura portante para sujetar primer y segundo cuerpo, que es heredera de los sistemas constructivos góticos y renacentistas.
– Hacia finales del segundo tercio del siglo XVIII se sustituye el sagrario original por un sagrario-expositor rococó de dos cuerpos.
– A finales del siglo XVIII se realiza un repolicromado, mediante marmoleados, de gran parte de la policromía original de la mazonería. Esta estética se adecúa al gusto existente después del edicto de Carlos III que ratifica el documento de 1777 de Antonio Ponz en el que se prohibía la realización de retablos, mobiliario y techumbres de madera, y el dorado de los mismos por peligro de incendio, recomendando el empleo de piedra y estucos, que se consolidan con los reales decretos de 1778 y 1786.
– Posteriormente se realiza una remodelación de la estructura de dos cuerpos del sagrario expositor barroco, agrupándolo en un solo cuerpo. Antes de su desmontaje y montaje ya se encontraba colocado de esta manera, sobre unos escaños.[1]
– En 1978 se realiza el desmontaje y montaje del retablo, para poder descubrir la pintura mural que cubría el ábside . La instalación en la nueva ubicación se realiza sobre una nueva estructura-mueble de madera que queda vista en los laterales y en el reverso. Fue realizado por según el proyecto de los arquitectos D. Fernando Mª Inglés Musoles y D. Ángel Luis Fernández Muñoz, de la Junta de Castilla y León.
[1] Fotografía del archivo del Departamento de Historia del Arte de la UVA https://losdosalcazares.wordpress.com/2014/06/18/patrimonio-de-alcazaren-fotos-cedidas-por-el-departamento-de-historia-del-arte-de-la-uva/alcazaren-iglesia-de-santiago-retablo-mayor-06/
DESCRIPCIÓN MATERIAL:
El retablo mayor de Santiago es una estructura formada verticalmente por dos cuerpos y ático, y horizontalmente por cinco calles, siendo la calle central de mayor tamaño que el resto, casi duplicándola. El primer cuerpo arranca de una predela historiada, de frontal corrido, en la que se representan en los extremos los relieves de los Padres de la Iglesia, enmarcados en filetes curvos, y en la zona interior los evangelistas, enmarcados en filetes rectangulares En el lateral del Evangelio aparecen San Jerónimo, San
Gregorio Magno, San Mateo y San Juan, y en el lateral de la Epístola San Marcos, San Lucas, San Agustín y San Ambrosio. El centro de la estructura se abre para dar cabida al sagrario. Sobre el banco, se apoyan, a cada lado, tres columnas jónicas de fuste estriado que sustentan un friso corrido compuesto por arquitrabe de tres fascias, friso corrido rematado por dentículos y cornisa recta. Las estructuras que forman las columnas y el entablamento son edículos rectangulares bastante alargados, fileteados por molduras, en los que se ubican imágenes de bulto redondo. La parte inferior del entablamento se decora con compartimentos que imitan la labor decorativa de las piedras duras. En este primer cuerpo se reconocen a San Juan Bautista y Santiago peregrino, en el lateral de la epístola, y dos santos en el lateral del evangelio.
La estructura del sagrario, obra rococó, está muy modificada. En origen estuvo formado por dos cuerpos, pero en la actualidad el expositor ha pasado a ocupar la zona central del sagrario, quedando la zona central de la cornisa del entablamento, cortada para que se adaptase a la forma de dos cuerpos, reintegrada con continuación lineal. A pesar de encontrarse totalmente remodelado se puede describir su estructura original, que apoyaría sobre un banco en cuyos laterales se levantaban dos columnas de fuste recto decorado con tarjas doradas. Sobre ellas el entablamento formado por arquitrabe, friso y cornisa decorada por modillones. La zona central quedaría destinada a la custodia.
En segundo cuerpo se arma sobre un banco corrido. Las columnas pasan a ser de fuste entorchado y de capitel corintio y el entablamento se resuelve con arquitrabe de dos fascias, friso corrido decorado con relieves de roleos y rematado con dentículos, y cornisa decorada con modillones y pinjantes de bolas. En la calle central se ubica la talla del titular del retablo, Santiago matamoros. y en los laterales San Andrés, El niño Jesús de Praga, El Salvador y un diácono que podría ser San Esteban protomártir o San Lorenzo.
En el tercer cuerpo, o ático, se dispone en la calle central una esbelta hornacina destinada a acoger las tallas del Calvario, aunque en la actualidad la Virgen y San Juan se encuentran ubicadas en las hornacinas laterales. La hornacina se remata con un arco carnapel o rebajado que sobresale de los nichos laterales en altura. La mazonería lateral se apoya sobre un entablamento corrido sobre el que se levantan dos estructuras delimitadas por columnas de fuste estriado y capitel corintio. Sobre ellas se dispone el entablamento que sigue el modelo del segundo cuerpo. Como remate, todo el conjunto queda enmarcado en un gran tímpano triangular rematado por tres bolas. Las laterales se cierran con unas estilizadas aletas.
En la actualidad, la ubicación del retablo se ha adelantado del presbiterio colocándose sobre un nuevo banco, ya que el ábside de la iglesia presenta una interesante pintura mural gótica. La estructura sobre la que apoya el reverso es de madera, formada por listones ensamblados
TÉCNICA DE EJECUCIÓN: Madera tallada y ensamblada sobre la que se aplican diferentes capas de estuco y policromía al temple con estofados, o repolicromados realizados con temples.
DECLARACIÓN DE PROTECCIÓN: Decreto 135/1997, de 19 de junio, por el que se declara bien de interés cultural, con categoría de monumento, la iglesia de Santiago Apóstol, en Alcazarén (Valladolid).
DATACIÓN CRONOLÓGICA:
Mazonería y parte de la policromía: Mediados – finales del siglo XVI/ principios siglo XVII. 1596?
Repolicromado: Finales siglo XVIII
Sustitución tabernáculo: Siglo XVIII
AUTORÍA: Blas de Tejares y Jerónimo de Amberes El Joven
MEDIDAS (m): 6,60 m x Ancho: 4,80 m. aprox
ADJUDICATARIO: Batea Restauraciones SL
EQUIPO DE TRABAJO: María José Rodríguez García, Alba Rosa Heras Díez, Ana Penacova Sáenz, Jimena Calleja
PROMOVIDO POR: Excelentísima Diputación de Valladolid

TRATAMIENTO:
– Redacción de proyecto o memoria de intervención.
– Documentación gráfica y fotográfica. Antes de comenzar la intervención se realizará una documentación gráfica y fotográfica del conjunto y de sus detalles, en la que se refleje tanto el estado antes y después de la restauración, como el seguimiento particular de cada fase del trabajo.
– Toma de datos y documentación al inicio y durante el desarrollo de los trabajos. Siglado y localización en planos de las piezas desmontadas, elaboración de fichas, y diarios de trabajo. Realización de cartografías (materiales y técnicas, patologías, tratamientos, etc.)
– Toma de muestras para el estudio y caracterización de materiales en un laboratorio especializado. Se analizarán las muestras necesarias que ayuden a documentar la obra y a llevar a cabo los tratamientos correctos de restauración.
– Control de las condiciones de humedad y temperatura, mediante mediciones y registro con termohigrómetros digitales.
– Acondicionamiento del espacio de trabajo. Montaje de andamios y medios auxiliares. Retirada de enseres de paredes y suelo. Protección del solado con planchas de cartón.
– Instalación de andamio multidireccional que permita el acceso a todos los puntos de la obra, sistemas eléctricos y de iluminación todos homologados y con sus preceptivas medidas de seguridad. Se habilitará una zona de taller de trabajo y de almacenaje de las diferentes piezas desmontadas del retablo.
– Limpieza superficial. Se procederá a la eliminación mecánica de polvo, biodepósitos, restos orgánicos y de depósitos de suciedad, mediante aspiración y brochas de pelo suave.
– Tratamiento de urgencia. Empapelado de protección de aquellas zonas susceptibles de desprenderse antes de proceder al desmontaje de las imágenes del retablo para su correcto tratamiento y sentado de color de las zonas que presentes levantamientos con riesgo de pérdidas.
– Desmontaje de las imágenes de bulto redondo para su correcto tratamiento en la zona de taller.
– Consolidación del soporte de madera. Carpintería de restauración y reintegraciones volumétricas. Consolidación de las zonas afectadas por ataque de xilófagos mediante impregnación y/o inyección con resina acrílica diluida en disolvente orgánico en aplicaciones de menor a mayor concentración. Limpieza mecánica del soporte y tratamiento de carpintería del retablo para su correcto afianzamiento estructural. Adhesión de fragmentos.
– Las reintegraciones volumétricas se limitarán a los elementos seriados, de carácter simétrico o repetitivo. Las pérdidas de talla decorativa se estudiarán individualmente para la posible reconstrucción de fragmentos, recurriendo al concepto de mínima intervención y reponiendo así solamente las partes realmente necesarias para la visión global del conjunto.
– Fijación y sentado de los estratos que presenten levantamientos en las policromías y dorados de tallas, relieves y esculturas y en la capa pictórica de las pinturas sobre tabla. La elección del adhesivo se realizará teniendo en cuenta las características fisicoquímicas y morfológicas de la policromía, estratos de preparación y soporte.
– Estudio de los repintes y repolicromados mediante la realización de catas de prospección en diferentes partes del retablo: frisos, columnas, vestiduras, fondos, etc., para definir con mayor precisión la técnica empleada y el estado de conservación de las policromías subyacentes.



































